¿Qué es el Cannabidiol?

Cannabidiol: Qué es

Cannabis sativa L. es una planta anual que pertenece a la familia Cannabaceae y fue clasificada botánicamente por primera vez en 1753 por Carl Linnaeus. Posteriormente, en 1785, se descubrió otra especie denominada cannabis indica. Actualmente, el Jardín Botánico de Missouri reconoce trece especies, incluidas   sativa e indica, además de una serie de subvariedades de las dos citadas. (1)

Las flores

Las flores de las plantas hembras del cannabis sativa L. están recubiertas de unos filamentos pequeños y pegajosos llamados tricomas. Los tricomas glandulares producen una resina que actúa como un sofisticado mecanismo de defensa contra los insectos y tiene el potencial de servir como agente antibiótico y antifúngico. Estos tricomas contienen metabolitos secundarios como los fitocannabinoides y los terpenoides que son responsables de la defensa de la planta y de la interacción con herbívoros y plagas, así como de su olor característico. (2)

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Lo terpenos

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Los terpenos desempeñan un papel vital en el cannabis a la hora de diferenciar el sabor y el aroma específicos de cada cepa en particular. Algunos terpenos pueden mejorar el efecto de los cannabinoides y crear sinergias con la sensación de relajación, alivio del estrés, aumento de energía, junto con otras funciones. Por lo tanto, un número creciente de industrias han mostrado interés en agregar terpenos de cannabis o terpenos de origen botánico a sus productos de CBD. (3) 

Para conocer más sobre los terpenos leer en el blog: Terpenos, qué son y para qué sirven.

Los fitocannabinoides o cannabinoides

Los dos principales fitocannabinoides aislados de la planta cannabis sativa son el   tetrahidrocannabinol (THC) y cannabidiol (CBD).  El THC se descubrió en 1964 y se reconoce como el principal compuesto psicoactivo responsable de los efectos conductuales inducidos por el consumo de la marihuana. (4) 

El CBD fue aislado del cannabis en la década de 1940, sin embargo, el interés de los consumidores por esta sustancia es relativamente reciente si se compara con la larga y rica historia del cannabis y con la fascinación de los efectos psicoactivos del THC. (5) 

Hoy en día, muchos investigadores están convencidos de que el cannabis que se cultiva comercialmente es sativa L., pero la subvariedad “sativa” debería conocerse como “cáñamo”, con nivel de THC bajo, mientras que la subvariedad “indica” debería llamarse “cannabis recreativo” o “marihuana con” nivel de THC más alto. (3) 

Las plantas de cáñamo que se cosechan por sus fibras y semillas tienen un contenido de cannabinoides muy bajo. Las plantas de cáñamo para la producción de cannabinoides son de distinta morfología y más ricas en fitocannabinoides. (3,5,6) Hay cepas de cáñamo con alto contenido de CBD (entre un 10,9% y un 18,9%) y mínimo contenido en THC. El grado de la mezcla de sustancias químicas contenidas en una cepa contribuye a sus efectos farmacológicos o terapéuticos. (5)

En los últimos años, los compuestos bioactivos presentes en las plantas de cáñamo, como aceites, proteínas, cannabinoides y terpenos, entre otros, han despertado un creciente interés tanto en la investigación científica como en el desarrollo de productos. (6)

De los más de cien cannabinoides identificados hasta la fecha en la planta de cannabis, el CBD y el THC son los dos más estudiados. El CBD es un compuesto no psicoactivo que tiene muchas otras propiedades, y no presenta el perfil característico de una droga de abuso. El THC es conocido principalmente por sus efectos psicoactivos, aunque posee propiedades analgésicas y antieméticas, lo que contribuye a su potencial terapéutico. Además del THC y el CBD, una amplia gama de fitocannabinoides adicionales han mostrado efectos farmacológicos interesantes, como el cannabicromeno (CBC), el cannabigerol (CBG) y el cannabinol (CBN). (7) 

En una planta de cannabis recién cosechada, el THC y el CBD se presentan en su forma ácida (THCA y CBDA), y al calentarlos se produce la descarboxilación necesaria para que se conviertan en formas libres y activas. El calentamiento ocurre durante su consumo fumado, durante el vapeo o al extraer los fitocannabinoides. (5) Los cannabinoides ácidos no se consideran farmacológicamente activos, ya que no afectan al sistema endocannabinoide del cuerpo humano de la misma manera que las formas neutras o activas. (6)

Cómo actúa el CBD

El sistema endocannabinoide (SEC) está formado fundamentalmente por los receptores cannabinoides (CB1 y CB2) y los cannabinoides endógenos que son la anandamida y el 2-araquidonoilglicerol. El receptor CB1 es abundante en diferentes regiones cerebrales, mientras que el CB2 se expresa principalmente en tejidos inmunitarios, células inflamatorias y, en cantidad mucho menor, en el cerebro. (8)

Las principales funciones en las que actúa el SEC están relacionadas con comer, influye en el apetito y en otras muchas funciones metabólicas relacionadas con la comida. Dormir, interviene en los ciclos sueño/vigilia. Descansar, influye en la capacidad del sistema nervioso para relajarse. Proteger, prepara al sistema inmunitario contra invasores externos y amenazas internas, y olvidar, el SEC ayuda al cerebro a procesar episodios traumáticos y a superar el estrés. En general, podría decirse que ayuda a mantener el equilibro y la estabilidad en distintos niveles de nuestro cuerpo. (9)

Para Wiley et al. (5) el mecanismo por el cual el CBD produce sus efectos no está claro. Se une débilmente a los receptores CB1 y CB2. La activación directa de los receptores CB1 del cerebro por el THC produce los efectos subjetivos de intoxicación característicos, pero el CBD no tiene un efecto similar en los receptores CB1 y CB2, aunque puede afectar al sistema endocannabinoide indirectamente al disminuir el metabolismo de la anandamida, lo que prolonga su acción en los citados receptores. A diferencia del THC, esto no produce efectos psicoactivos. Al parecer, el CBD actúa también a través de otros sistemas de receptores no cannabinoides. Sin embargo, pocos estudios han establecido vínculos concluyentes entre los efectos terapéuticos demostrados del CBD y los mecanismos farmacológicos verificados que subyacen en dicho efecto.  Para Mlost et al. (10) la farmacología del CBD no es tan clara como la del THC, cuyo mecanismo de acción exacto se conoce. Aquí reconocen, todavía hay mucho que aprender.

Propiedades del CBD

El CBD se ha asociado con múltiples actividades biológicas potenciales, especialmente ansiolíticas, antipsicóticas, antiinflamatorias, analgésicas, antioxidantes y neuroprotectoras. (6, 7, 9, 11, 12) Actúa también como anticonvulsivo, antiseborreico y antiacné. (9) El CBD inhibe la ansiedad asociada al THC porque antagoniza la activación del receptor cannabinoide CB1, pero el CBD también puede actuar a través de otros receptores. Estas vías receptoras se están explorando con la esperanza de encontrar nuevas estrategias de tratamiento para las fobias, el trastorno de estrés y el abuso de drogas. (12)

Hasta el momento, Sativex y Epidiolex son los medicamentos a base de cannabis que contienen CBD que se pueden recetar a los pacientes.  Epidiolex (un extracto purificado de CBD) se utiliza para algunas formas graves de epilepsia infantil. Sativex, (mezcla de THC y CBD 1:1) está aprobado en Canadá, Australia y algunos países europeos para el tratamiento de la espasticidad asociada a la esclerosis múltiple. (5, 13) En España la comercialización de Sativex fue aprobada en 2010 por la Agencia del Medicamento para el tratamiento paliativo de la rigidez en las extremidades y la mejora de las funciones motoras en pacientes con esclerosis múltiple.  El CBD se encuentra comercializado bajo el nombre Epidiolex, y se utiliza como coadyuvante en determinadas epilepsias infantiles. (14)

Para conocer más sobre las propiedades del CBD consultar el Blog.

Efectos negativos del CBD

Para Gordon (9) el CBD es un cannabinode sin efectos psicoactivos. Dosis altas con indicación médica, no han dado problemas, la dosis que habitualmente suele consumirse de CBD sin receta para uso de bienestar, suele oscilar como máximo de 30 a 60 mg/día, dosis pequeñas que no producen efectos secundarios.

En una revisión realizada por Iffland y Grotenhermen (15) se confirma el perfil de seguridad de su uso. La mayoría de estudios se realizaron con paciente en tratamiento por epilepsia y trastornos psicóticos. Los efectos secundarios notificados con mayor frecuencia fueron cansancio, diarrea y cambios en el apetito/peso. 

También es interesante destacar que el CBD es un potente inhibidor competitivo de algunas enzimas hepáticas, aumentando el riesgo de interacciones farmacológicas cuando se administra junto con otros medicamentos que van a ser metabolizados por estas enzimas. (16, 17)

Los productos de CBD se han sometido a una evaluación de seguridad por parte de la EFSA (Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria) para ser aprobados por la Comisión Europea antes de poder comercializarse como alimento. En estudios realizados se vio que los efectos adversos observados en humanos, relacionados con la administración de CBD (formulación Epidiolex) con una dosis de CBD ≥5 mg/kg de peso corporal/día, unos 350mg/día, tomada durante 3 a 4 semanas, fueron principalmente en forma de daño hepático que en general, fue reversible tras la interrupción del tratamiento. Debe tenerse en cuenta que esta evaluación de riesgos se refiere a considerar al CBD como un nuevo alimento, cuya seguridad debe estar garantizada de forma general. La EFSA concluyó que no se puede evaluar la seguridad del CBD como nuevo alimento, hasta que los solicitantes proporcionen más datos sobre este producto.  Como tratamiento se usan dosis mucho más altas, pero aquí se referiría a un medicamento, con sus riesgos y beneficios. (17)

En 2023, El Comité Asesor sobre Nuevos Alimentos y Procesos (ACNFP) y el Comité de Toxicidad (COT) del Reino Unido, no perteneciente a la UE, establecieron una IDA (ingesta diaria admisible) provisional de 0,15 mg/kg de peso corporal/día o 10 mg de CBD con una pureza del 98 % al día, para un adulto promedio de 70 kg, como ingrediente en alimentos. (18)

En Suiza, la situación es la misma que en la UE, sin aprobarse como nuevo alimento hasta la fecha. Para permitir a las autoridades de control hacer cumplir la ley alimentaria, se estableció un límite de 12 mg de CBD por persona (70 kg de peso corporal) para evitar efectos secundarios. (17)

Formas de uso de CBD en el mercado

Las formulaciones de CBD en el mercado son variadas incluyen aceites, lociones, tinturas, así como líquidos para vapear (cigarrillos electrónicos) también la industria de alimentos y bebidas se ha centrado en este producto (te, aperitivos, etc.). (10) 

La estrategia de comercializar productos de CBD como complementos alimenticios en el marco de la normativa alimentaria parece ser el enfoque más común de los vendedores de CBD. Los complementos alimenticios más habituales son los aceites de CBD en forma líquida o las cápsulas que contienen extracto de cáñamo. Algunos otros productos, derivados de extractos de cáñamo, son el chicle de CBD y los productos de resina, cera o polen de cannabis, mientras que las llamadas “flores de CBD” normalmente se venden como material vegetal para preparar una infusión similar al té o como un producto para fumar. (19) 

Para Gordon (9) lo más importante del producto elegido es saber si es de espectro amplio o completo, o es CBD aislado. El CBD aislado carece de cualquier otro material vegetal, clorofila u otros fitocannabinoides o terpenos. En general, se considera una forma de CBD menos efectiva, ya que el resto de sustancias vegetales contribuirán a un efecto séquito, lo que ayudará a aumentar los beneficios del CBD. La ventaja del CBD aislado es que es más fácil añadirlo a cosméticos, alimentos, etc. Los productos con CBD de espectro completo se obtienen a partir de la planta, y contienen otros fitocannabinoides y terpenos que ayudarán a su efecto séquito o sinergia herbal, con lo que logran sus efectos con dosis más bajas. Entre las formas más usadas de CBD están: aceite de CBD. cápsulas, gominolas y otros comestibles, productos tópicos, parches transdérmicos, y CBD vaporizado o fumado.

Dosis de consumo de CBD

Las dosis son variables según los fines buscados. Así para Gordon (9), por regla general, lo aconsejable es empezar con dosis pequeñas, por ejemplo, para aceite de CBD (dosis inicial micro: 5mg /2 veces al día) o (dosis inicial promedio: 10 mg/ 2 o 3 veces al día).  Estas dosis se mantendrán unos días para valorar su eficacia, y según la respuesta obtenida, podría aumentarse poco a poco (1 o 2mg al día). Hay personas que acaban tomando entre 25-30mg al día, mientras que otras llegan hasta 60mg. Para determinados tratamientos y bajo supervisión médica, se llega a dosis mucho más altas.

Según Engeli et al. (20) las dosis recomendadas en Internet suelen basarse en una publicación de Leinow y Birnbaum que sugieren dosis micro, estándar y macro, según la indicación, la gravedad de la afección y el peso corporal. Para quienes usan CBD por primera vez y para el tratamiento de afecciones leves como el estrés o los trastornos del sueño, se suele recomendar una dosis de 0,5 a 30 mg de CBD al día. Las dosis estándar para tratamiento pueden ser de 10 a 115 mg de CBD al día, pero para afecciones graves podría llegar a 1500mg de CBD al día. (20)

¿Es legal el consumo de CBD?

La situación legal del CBD, el THC, el cáñamo, el aceite de cáñamo y el cannabis varía en la UE y EE UU. Por ejemplo, el cáñamo es legal en toda la UE y EE UU, pero existen algunas diferencias en cuanto al límite (concentración) de THC: en Austria, República Checa, EE UU y Rumanía, el límite es inferior al 0,3 %, mientras que en Alemania, Grecia, Hungría y España se permite menos del 0,2 %. (7)

Según el reglamento de la Unión Europea: “Las superficies dedicadas a la producción de cáñamo solo serán hectáreas admisibles si las variedades utilizadas tienen un contenido de THC no superior al 0,2 %. (21)

El Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) subraya que el cultivo de cáñamo que cumple las estrictas condiciones de la UE no puede prohibirse en ningún Estado miembro, ya que ello contravendría la legislación de la UE. (22)

El uso de cannabis con fines medicinales es legal en Grecia, Italia, Países Bajos, Polonia, Reino Unido y Alemania. El CBD es legal en Austria, Bélgica, Bulgaria, Chipre, Estonia, Finlandia (con receta médica), Francia, Irlanda, Letonia, Lituania, Luxemburgo, Malta (con receta médica), Portugal y Eslovenia, siempre que tenga un contenido de THC inferior al 0,2 %. (23)

En España las leyes actuales dicen que: el cannabis, su resina y los extractos y tinturas de cannabis, independientemente de su contenido en THC, tienen la consideración de estupefacientes, y su producción, fabricación, exportación, importación, distribución, comercio, uso y posesión debe limitarse a fines médicos y científicos. (24)  Y ello a pesar de que distintos agentes internacionales, como la OMS a finales de 2020, hayan propuesto que los extractos y tinturas de cannabis que no contengan THC y los preparados de CBD que no superen el 0,2 % de THC, no deberían estar incluidos en la Lista 1 de la Convención de Estupefacientes de 1961, ya que no existen pruebas del uso recreativo, del potencial de abuso ni de ningún problema relacionado con la salud pública asociado al uso de CBD. En sentencias como la de “Kanavape” el TJUE concluyó que «el CBD controvertido en el litigio principal [esto es, CBD extraído de la planta de cannabis] no es un estupefaciente, en el sentido de la Convención Única». En consecuencia, en la medida en que el CBD no tiene la consideración de estupefaciente conforme a la interpretación del TJUE, la prohibición de comercializar el CBD legalmente producido en otro Estado miembro, cuando se extrae de la planta del cannabis en su totalidad (y no solo de sus fibras y semillas), constituye una medida de efecto equivalente a restricciones cuantitativas, en el sentido del artículo 34 del Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea (TFUE) (22).

En la pasada legislatura, se presentó una propuesta no de ley para regular el cultivo del cáñamo industrial y la transformación de CBD en productos comerciales, dado que en la actualidad genera un volumen importante de negocio desde el punto de vista económico, propuesta que fue aprobada, aunque quedó sin realizar la ley que la regule, pendiente de quién se encargará de esta competencia si el Ministerio de Agricultura o el de la Agencia Española del Medicamento y Productos Sanitarios.

Bibliografía

1.- López GEA, Brindis F, Niizawa SC, Martínez RV. Cannabis sativa L., una planta singular. Revista mexicana de ciencias farmacéuticas. 2014; 45(4):1-6.

2.- Fordjour E, Manful CF, Sey AA, Javed R, Pham TH, Thomas R, Cheema M. Cannabis: A multifaceted plant with endless potentials. Frontiers in Pharmacology. 2023; 14:1200269.

3.- Sommano SR, Chittasupho C, Ruksiriwanich W, Jantrawut P. The cannabis terpenes. Molecules. 2020; 25(24):5792.

4.- Castillo J, Canseco A, Cutler SJ, León F. The polypharmacological effects of cannabidiol. Molecules. 2023; 28(7):3271.

5.- Wiley JL, Gourdet CK y Thomas BF. Cannabidiol. [Internet]. RTI Press.  2020. [Consultado 15 de noviembre de 2025]. Disponible en:  https://www.rti.org/rti-press-publication/cannabidiol-science-marketing-legal-perspectives/fulltext.pdf

6.- Chen C, Pan Z. Cannabidiol and terpenes from hemp–ingredients for future foods and processing technologies. Journal of Future Foods. 2021; 1(2):113-127.

7.- Blebea NM, Pricopie AI, Vlad RA, Hancu G. Phytocannabinoids: exploring pharmacological profiles and their impact on therapeutical use. International journal of molecular sciences. 2024; 25(8):4204.

8.- Hasbi A, Madras BK, George SR. Endocannabinoid system and exogenous cannabinoids in depression and anxiety: a review. Brain sciences. 2023; 13(2):325.

9.- Gordon D. La biblia del CBD. Cómo transformar tu cuerpo y mejorar tu salud con el cannabis medicinal. Roca Editorial; 2021.

10.- Mlost J, Bryk M, Starowicz K. Cannabidiol for pain treatment: focus on pharmacology and mechanism of action. International journal of molecular sciences. 2020; 21(22):8870.

11.- Govindarajan RK, Mishra AK, Cho KH, Kim KH, Yoon KM, Baek KH. Biosynthesis of phytocannabinoids and structural insights: a review. Metabolites. 2023; 13(3):442.

12.- Corroon J, Phillips JA. A cross-sectional study of cannabidiol users. Cannabis and cannabinoid research. 2018; 3(1):152-161.

13.- Crippa JA, Guimarães FS, Campos AC, Zuardi AW. Translational investigation of the therapeutic potential of cannabidiol (CBD): toward a new age. Frontiers in immunology. 2018; 9: 2009.

14.- Medicamentos autorizados con cannabinoides y derivados. Panorama Actual Med [Internet]. 2023. [Consultado 18 de noviembre de 2025]; 47: 460.  Disponible en: https://www.farmaceuticos.com/pam/temas/formacion-continuada/medicamentos-autorizados-con-cannabinoides-y-derivados

15.- .  Iffland K, Grotenhermen F. An update on safety and side effects of cannabidiol: a review of clinical data and relevant animal studies. Cannabis and cannabinoid research. 2017; 2(1):139-154.

16.- García MS, Navarrete F, Gasparyan A, Austrich A, Sala F, Manzanares J. Cannabidiol: a potential new alternative for the treatment of anxiety, depression, and psychotic disorders. Biomolecules. 2020; 10(11):1575.

17.- Engeli BE, Lachenmeier DW, Diel P, Guth S, Villar MA, Roth A, et al. Cannabidiol in foods and food supplements: evaluation of health risks and health claims. Nutrients. 2025; 17(3):489.

18.- ACNFP/COT (Advisory Committee on Novel Foods and Processes & Committee on Toxicity). Joint position paper from the Advisory Committee on Novel Foods and Processes (ACNFP) & Committee on Toxicity (COT) on establishing a provisional acceptable daily intake (ADI) for pure form (≥98%) cannabidiol (CBD) in foods, based on new evidence. [Internet].  2023. [Consultado 18 de noviembre de 2025]. Disponible en: https://acnfp.food.gov.uk/JointpositionpaperfromACNFP%26COTonestablishingprovisionalADIforpureformCBDinfoods

19.- Lachenmeier DW, Habel S, Fischer B, Herbi F, Zerbe Y, Bock V, et al. Are adverse effects of cannabidiol (CBD) products caused by tetrahydrocannabinol (THC) contamination?. F1000Res. 2019; 8:1394.

20.- Engeli BE, Lachenmeier DW, Diel P, Guth S, Villar MA, Roth A, et al. Cannabidiol in foods and food supplements: evaluation of health risks and health claims. Nutrients. 2025; 17(3):489. Cita a: Leinow L, Birnbaum J. Heilen Mit CBD: Das wissenschaftlich fundierte handbuch zur medizinischen anwendung von cannabidiol. Munich. Riva Verlag; 2019.

21.- REGLAMENTO (UE) Nº 1307/2013 DEL PARLAMENTO EUROPEO Y DEL CONSEJO de 17 de diciembre de 2013 por el que se establecen normas aplicables a los pagos directos a los agricultores en virtud de los regímenes de ayuda incluidos en el marco de la Política Agrícola Común y por el que se derogan los Reglamentos (CE) Nº 637/2008 y (CE) Nº 73/2009 del Consejo. Artículo 32. Apartado 6. (L347/633).

22- Chamorro A. La regulación del cannabis en España: de la Convención de 1961 a los CBD shops. Comunicaciones en propiedad industrial y derecho de la competencia. 2022; 96:179-197.

23.- Blebea NM. Legal status of Cannabidiol. Technium BioChemMed. 2022; 3(2):81-86.

24.- Ley 17/1967, de 8 de abril, por la que se actualizan las normas vigentes sobre estupefacientes y adaptándolas a lo establecido en el convenio de 1961 de las Naciones Unidas. Boletín Oficial del Estado, número 86. (11 de abril 1967).

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