cbd para el dolor

CBD para el dolor

CBD para el dolor

La Asociación Internacional para el Estudio del Dolor (IASP) define el dolor como una experiencia sensorial y emocional desagradable asociada a daño tisular real o potencial. Esta definición subraya que no solo implica un proceso fisiológico de estimulación de nociceptores (receptores del dolor), sino que abarca también un componente afectivo importante. Esto es lo que lo hace al dolor un fenómeno tan complejo, personal e intransferible. Hay que distinguir entre dolor agudo y crónico.  El dolor agudo es de instalación reciente y con duración menor  de 3 meses. Ante un estímulo nocivo o daño tisular, se liberan una serie de sustancias que van a sensibilizar al nociceptor. Esto se conoce como sensibilización periférica y en esencia disminuye el umbral nociceptivo y facilita las respuestas nocifensivas para promover una adecuada recuperación de los tejidos. Esta es la base fisiopatológica del dolor agudo. Cuando no se trata correctamente, existe el riesgo de que se genere una sensibilización central y entonces los mecanismos primordiales de génesis y perpetuación del dolor son diferentes, pasando ya a segundo término lo que ocurre en la periferia.  El dolor crónico es aquel que persiste a la causa original y tiene más de 3 meses de duración.  El síndrome doloroso somático está relacionado con daño  de estructuras somáticas, como hueso, músculo o tendón. El síndrome doloroso visceral se relaciona con daño  visceral. Ambos síndromes se incluyen en lo que se llama dolor nociceptivo, ya que el daño  de las estructuras referidas es real, y el sistema nervioso solo transmite la información sin estar afectado. El síndrome doloroso neuropático se debe a  daño  en el sistema somatosensorial, es decir en los nervios, ya sean periféricos o centrales. Este es un dolor no nociceptivo. (1)

La utilidad de la planta del Cannabis para mejorar el dolor se conoce y se usa desde hace mucho tiempo. Tras la aprobación del cannabis medicinal en algunos países, se han realizado muchos estudios para valorar esta capacidad terapéutica. En la mayoría de los trabajos publicados, se utiliza THC (tetrahidrocannabinol) o THC combinado con CBD (cannabidiol), aunque también se ha  estudiado el efecto aislado del CBD.

En Oregón, Estados Unidos, se creó una base de datos de pacientes que utilizaban cannabis con finalidad terapéutica por prescripción médica. De estos, un 75% lo usan para el tratamiento del dolor. (2)

Un estudio canadiense identificó que del 10 al 15% de los pacientes con dolor crónico consumen cannabis herbal para el alivio de su dolor. (3)

Un trabajo sobre el uso de cannabinoides para el tratamiento del dolor en la fibromialgia dio como resultado que el 13% de todos los pacientes utilizaba cannabinoides, de los cuales el 80% consumía cannabis herbario, el 24% cannabinoides recetados, y el 3% consumía tanto cannabis herbario como cannabinoides recetados. (4)

Bronstein et al. (5) analizando la orina de casi un millón de pacientes con dolor crónico encontraron que un 9% de ellos  había consumido cannabis.

Parece que los datos se mantienen estables en el tiempo con entorno a un 10%-15% de pacientes que consumen  cannabiniodes para mejorar su dolor.

Para Gordon (6) el dolor crónico es la principal razón por la que los pacientes acuden a su consulta y lo que más los lleva a tomar productos  cannabinoides y de CBD para el bienestar.

CBD y su eficacia para el manejo del dolor

Capano, Weaver y Burkman (7)  investigaron  el impacto del CBD sobre el uso de opioides mediante Indicadores de calidad de vida en pacientes con dolor crónico. Noventa y siete sujetos completaron el estudio.  Los criterios incluían pacientes con dolor crónico, que habían estado tomando opioides durante al menos 1 año. Los datos se recopilaron en tres momentos diferentes: al inicio, a las 4 y a las 8 semanas de tratamiento. La  situación de los pacientes se evaluó mediante cuatro índices: Índice de discapacidad por dolor, Índice de calidad del sueño, Intensidad e interferencia del Dolor y Cuestionario de salud del paciente. Los participantes tomaron extracto de cannabis rico en CBD que también contenía una  pequeña proporción de otros fitocannabinoides y terpenos.  En los resultados se vio que de la mitad de los pacientes con dolor crónico (53%) redujeron o eliminaron sus opioides en 8 semanas después de tomar CBD. Casi todos los usuarios de CBD (94%)  mejoraron la calidad de vida. Hubo una tendencia hacia la mejoría en relación a los cuestionarios de Índice de calidad de sueño e Índice de discapacidad por dolor.  Sus conclusiones fueron que el CBD podría reducir el uso de opioides y mejorar el dolor crónico y la calidad del sueño, entre pacientes que usan estos fármacos para el tratamiento de su dolor.

Notcutt et al. (8) conocían que el CBD mejoraba los efectos psicoactivos del THC cuando se tomaban juntos. Los pacientes referían tener predilección por formas más suaves de cannabis  con  mayor cantidad de CBD. Otra evidencia sugiere que preferían la planta de cannabis, al dronabinol (un medicamento oral sintético de THC). De manera similar, los pacientes que habían consumido cannabis para su dolor crónico antes de probar nabilona (medicamento sintético análogo del THC), preferían también el cannabis. Puede haber varias razones para esto. El CDB bloquea el metabolismo del THC, que es más psicoactivo, y reduce este efecto. La preferencia por la planta podría deberse también a que otros ingredientes contribuyen al efecto final deseado frente a los cannabinoides aislados. Estas razones les llevaron a realizar un estudio en el que compararon los efectos de  una mezcla 1:1 de THC y CBD para el dolor crónico, con THC solo, CBD solo y placebo. Cada extracto contenía  más del 95% del cannabinoide especificado, siendo el resto una mezcla de cannabinoides menores, terpenos y flavonoides.  Durante 4 semanas los pacientes recibieron medicación con THC:CBD. Se valoró el dolor con una escala analógica visual y la calidad del sueño. Los pacientes que mostraron mejoría en las evaluaciones pasaron a un estudio de 8 semanas, cruzado, aleatorizado, doble ciego y controlado con placebo donde cada semana recibían (CBD, THC, THC:CBD o placebo). Los resultados con el THC y la combinación de THC:CBD fueron alentadores en la mejoría del dolor. El CBD tuvo un efecto más modesto pero podría deberse, según los autores,  a que los pacientes eran de patologías muy variadas, siendo el CBD más beneficioso en dolor de tipo inflamatorio (ocho pacientes con fracaso en cirugía de columna obtuvieron mejoría con CBD) y también a que podrían haberse dado dosis más altas, quizá con mejores resultados. Sin embargo, el cambio en la calidad de sueño, de “mala” o “regular” a “buena”, fue inesperadamente alto para todos los cannabinoides respecto al placebo. En general, los efectos secundarios fueron manejables y tolerables.

Bridgeman y  Abazia (9) hicieron una revisión sistemática de ensayos controlados aleatorios que examinaban a  los cannabinoides en el tratamiento del dolor crónico no relacionado con el cáncer, incluido el cannabis fumado, extractos bucales de medicamentos a base de cannabis, nabilona, dronabinol y un nuevo análogo del THC. Las condiciones de dolor incluyeron dolor neuropático, fibromialgia, artritis reumatoide y dolor crónico mixto. Quince de los dieciocho ensayos incluidos demostraron un efecto analgésico significativo de los cannabinoides en comparación con el placebo. En general, el uso de cannabinoides fue bien tolerado. Los efectos adversos notificados con mayor frecuencia fueron de gravedad leve a moderada. Concluyeron que la evidencia sugiere que los cannabinoides son seguros y moderadamente efectivos en el dolor neuropático, con evidencia preliminar de eficacia en la fibromialgia y la artritis reumatoide.

Respecto al dolor agudo,  Covarrubias-Gómez (10) revisó los estudios publicados sobre la eficacia de los cannbinoides en este tipo de dolor y observó analgesia en 4 de las 8 intervenciones analizadas. Esta diferencia no fue estadísticamente significativa. En las intervenciones que demostraron analgesia se vio la siguiente tendencia: 1 de ellas con adecuada analgesia, 3 con analgesia moderada y 4 con ausencia de analgesia.  Cabe destacar que estos estudios sitúan al dolor agudo en contextos muy diferentes, tres de ellos posoperatorios.

En 2021 utilizando un proceso Delphi modificado de varias etapas, veinte expertos globales de nueve países, desarrollaron recomendaciones basadas en consenso sobre cómo dosificar y administrar cannabis medicinal en pacientes con dolor crónico. Hubo consenso en que el cannabis medicinal  es útil para pacientes con enfermedades neuropáticas, dolor inflamatorio, no nociceptivo y mixto.  Se desarrollaron tres protocolos de tratamiento. Un protocolo de rutina donde el médico inicia al paciente con una variedad predominante de CBD en una dosis de 5 mg de CBD dos veces al día. Según resultados puede aumentarse  en 10 mg cada 2 a 3 días hasta llegar a los 40mg/día.  Si con esta dosis de CBD no se han conseguido los objetivos de mejora, puede considerarse agregar 2,5 mg de THC, y  aumentar en 2,5 mg cada 2 a 7 días hasta una dosis máxima diaria de 40 mg/día de THC. En otro protocolo se inicia igual al anterior, con las mismas dosis de CBD en ascenso hasta 40mg/día, pero se agrega, cuando no se logran los objetivos, 1mg de THC,  que puede aumentarse cada 7 días en 1mg, hasta llegar a un máximo de 40mg/día.  Hay un tercer protocolo rápido en el que el médico inicia al paciente con una dosis equilibrada de (THC:CBD) 2,5 a 5 mg de cada cannabinoide una o dos veces al día, y se aumentan de 2,5 a 5 mg de cada cannabinoide, cada 2 a 3 días, hasta que el paciente alcance sus objetivos o hasta una dosis máxima de THC de 40 mg/día. Hubo  debate  en torno al cannabinoide inicial, pero se llegó al consenso de comenzar con una variedad con predominio de CBD puesto que se ha demostrado que es seguro y bien tolerado hasta altas dosis. Hubo consenso también en que la dosis inicial de THC fuese baja, y de que el aumento fuese lento para asegurar la comodidad del paciente con la dosis creciente. Dosis superiores a 40 mg de THC, requerirían  consulta con un médico experimentado en el uso de cannabis medicinal. La interrupción del tratamiento debe ocurrir si el paciente presenta efectos adversos moderados o graves relacionados con el cannabis,  o si se alcanza la dosis acordada sin obtener mejoría. (11)

El hecho de que por consenso se comience el tratamiento solo con CBD, con esperanza de que el paciente mejore su dolor, habla de la confianza puesta en este cannabinoide.

¿Es eficaz el CBD para el tratamiento del dolor?

La Academia Nacional de Ciencias de EE UU  resumió en 2017 la evidencia disponible del uso del cannabis medicinal para la salud, siendo el dolor crónico en adultos una de las indicaciones con mejor evidencia. Dentro del dolor crónico, el dolor neuropático es la indicación clínica con mejor evidencia.  No todos los autores están de acuerdo, también hay estudios que refutan esta recomendación. (12)

 En Canadá se aconsejan los cannabinoides para el dolor neuropático resistente a los fármacos habituales. (13)

 Bridgeman y  Abazia (9)  concluyeron en su revisión que la evidencia sugiere que los cannabinoides son seguros y moderadamente efectivos en el dolor neuropático, con evidencia preliminar de eficacia en la fibromialgia y la artritis reumatoide.

Formas de Uso del CBD para el Dolor

Aceite de CBD para el dolor: cómo y cuándo usarlo

El aceite de CBD podría consumirse por vía digestiva aunque la absorción es lenta, errática y variable. Las concentraciones plasmáticas máximas suelen tardar en alcanzarse y su paso por el hígado  reduce aún más la biodisponibilidad del producto. (14)

Según un estudio realizado por Taylor et al. (15) como el CBD es lipofílico (tiene afinidad por las grasas) tomar el aceite de CBD con una comida rica en grasas aumentará la biodisponibilidad aproximadamente entre cuatro y cinco veces.

Otra vía de administración del aceite es a través de la mucosa oral (sublingual) ya que es una zona muy vascularizada y de rápida absorción. Un estudio de Karschner et al. (16) con Sativex (fármaco en spray que contiene THC:CBD) y que se usa por vía oromucosa, comparándolo con  THC en cápsulas, puso de manifiesto que  la biodisponibilidad del THC mejoró cuando se administró mediante aerosol bucal, en comparación con la administración oral, aunque las diferencias no alcanzaron significación estadística.

Hay que tener en cuenta que aunque el aceite se coloque debajo de la lengua, todo no se absorberá  por la vía oromucosa, y parte se tragará para ir a la vía digestiva puesto que no es lo mismo que el spray antes citado, pero aunque la biodisponibilidad final sea menor a la esperada, según  Gordon (6), la vía sublingual es rápida y también puede beneficiar que parte del aceite llegue al intestino e interactúe con receptores a nivel de la pared intestinal antes de ser absorbido.

Los aceites de espectro completo (Full spectrum), donde se encuentran todos los fitocannabinoides, terpenos y aceites esenciales  presentes en la planta, incluido el  CBD y el THC, éste último en un contenido inferior al 0,2%, son los mejores,  ya que pueden lograr un mayor efecto por la sinergia herbal de todos sus componentes.

Hay que recordar que en España el aceite de CBD solo está autorizado para uso tópico (masajes o para uso  cosmético).

Gotas de CBD: dosificación y uso sublingual

La dosis varía de una persona a otra, pero por regla general para mitigar un dolor crónico se podría empezar con 5 a 10mg de CBD tres veces al día. Esta dosis se puede mantener durante una semana y luego según la respuesta obtenida, ir aumentando la dosis poco a poco. Normalmente los resultados son sutiles y la mayoría de las personas no tiene un efecto inmediato como el que se obtiene con los fármacos analgésicos. Se puede llegar hasta los 60mg y permanecer en esta dosis valorando los efectos obtenidos. (6)

Una botella de 10ml de aceite de CBD al 30% contendrá 3000mg de CBD, es decir, 300mg por 1ml. Si el cuentagotas es de 1ml, un cuentagotas entero supondría 300mg. En general 1 ml suele contener 20 gotas, aunque depende del tipo de pipeta, asumiendo lo anterior, cada gota tendría aproximadamente 15mg de CBD. Si es al aceite de CBD al 20% , 1ml tendrá 100mg de CBD y cada gota 10mg. En el aceite de CBD al 10% cada gota tendrá 5mg de CBD y del 5% 2,5mg de CBD.

Cremas y tópicos de CBD: aplicación localizada para el alivio del dolor

Los tópicos son productos que aplicamos sobre la piel: cremas de cbd, lociones, geles y ungüentos. La capacidad de penetración y absorción depende de la elaboración del producto. Las formulas  realizadas con altas tecnologías como liposomas, nanoparticulas o ingredientes encapsulados ayudan a la mejor penetración en la piel. (6)

La actividad antiinflamatoria tópica transdérmica del CBD se evaluó en ratas con artritis de rodilla inducida. Se descubrió que la aplicación tópica  de este producto tenía  potencial terapéutico para aliviar los comportamientos relacionados con el dolor de la artritis y la inflamación, sin provocar efectos secundarios evidentes. También se observó  que esta vía de administración proporcionó mejor absorción de CBD que la vía de administración oral en el mismo modelo artrítico. (17)

Un ensayo aleatorizado y controlado con placebo de cuatro semanas de duración  examinó la eficacia de un aceite de CBD de administración tópica en el tratamiento del dolor neuropático. Un total de 29 pacientes con neuropatía periférica sintomática formaron parte del estudio. 15 pacientes fueron asignados al grupo de CBD para tratamiento y 14 al grupo de placebo, ambos al azar.  Se evaluaron periódicamente mediante una Escala de dolor neuropático (NPS). Hubo una reducción estadísticamente significativa del dolor, las sensaciones de frío y picazón en el grupo de CBD en comparación con el grupo de placebo. No se informaron eventos adversos en este estudio. (18)

La administración tópica es ideal para los dolores que afectan a las articulaciones superficiales,   músculos periféricos o  dolor en una zona localizada, donde se puede aprovechar el efecto analgésico y antiinflamatorio del CBD.

Parches de CBD: liberación continua para el dolor crónico

Los parches transdérmicos, aunque comparables a las formas de dosificación oral en términos de eficacia, ofrecen numerosas ventajas. La administración transdérmica evita el efecto del metabolismo de primer paso asociado con la vía oral  y, por tanto, mejora la biodisponibilidad del fármaco. Además, la administración transdérmica mediante parche permite una infusión constante de la sustancia durante un período de tiempo prolongado. (14)

Los parches transdérmicos al estar elaborados con una tecnología avanzada permiten una absorción del producto y su paso al torrente sanguíneo, que no pueden conseguir otros productos tópicos cuya absorción se limita al área local donde se aplican. (6)

Especificidades del CBD según el Tipo de Dolor

CBD para el dolor de espalda

El dolor de espalda, y en concreto el dolor lumbar, es una afección muy frecuente y es una causa importante de discapacidad. Las opciones de tratamiento farmacológico para este dolor  son limitadas y a menudo se asocian con efectos secundarios. Esto hace necesaria la búsqueda de nuevos analgésicos y un posible agente terapéutico puede ser el CDB, ésta es una de las razones por la que se ha estudiado su posible efecto analgésico en esta patología.

Ante la certeza, relatada por los pacientes, del uso de CBD para el dolor de espalda, se diseñó un estudio para conocer los patrones de consumo de CBD y los efectos percibidos en pacientes con  dolor relacionado con la columna. Fue una encuesta transversal, durante un período de 4 semanas,  de pacientes que se presentaron para evaluación a cirujanos de columna en un mismo hospital de Nueva York. Los pacientes fueron incluidos independientemente del estado quirúrgico (es decir, preoperatorio, posoperatorio o no quirúrgico) o de la región de la patología (lumbar, torácica o cervical). El resultado de la encuesta fue: que el CBD se utilizó inicialmente para un posible alivio del dolor de espalda (66,7%), el dolor de cuello (37%). Los usuarios también buscaron mejoras en el insomnio (25,9%) y el estado de ánimo (18,5%). El aceite fue la formulación más popular utilizada (64,8%). La fuente más común de recomendación inicial de CBD fueron amigos o familiares (75,9%). Los beneficios informados fueron alivio del dolor (46,3%), mejor sueño (33,3%) y reducción de la ansiedad (20,4%); sin embargo, el 24,1% de los pacientes no informaron ningún beneficio tras usar CBD. El efecto secundario más informado fue la fatiga (7,4%). La mayoría de los usuarios (63%) recomendarían CBD a un amigo para aliviar el dolor. El estudio concluyó que muchos pacientes ya utilizaban el CBD y es por tanto esencial realizar más investigaciones sobre este compuesto. (19)

Se estudió la eficacia de CBD, en el dolor lumbar agudo, en pacientes ingresados en el servicio de urgencias como terapia combinada con el tratamiento estándar. La evaluación del dolor se realizó con una escala verbal que lo calificaba de 0 a 10, a las 2 horas del tratamiento. Los resultados revelaron que el CBD no fue superior al placebo como medicamento complementario para aliviar el dolor lumbar agudo no traumático. (20)

En el 2023 se realizó una revisión sistemática de lo publicado en los últimos 30 años, donde se estudiaran los resultados del tratamiento del  dolor de espalda agudo y crónico con CBD.   Tras analizarlos concluyeron falta evidencia en la eficacia del CBD en el tratamiento del dolor lumbar agudo. Casi todos los estudios se referían al dolor lumbar crónico, y aunque la mayoría de los resultados sugerían un efecto beneficioso para aliviar el dolor lumbar, se necesitan rigurosos ensayos controlados aleatorios para confirmarlo. (21)

El CBD y el dolor neuropático

La Academia Nacional de Ciencias de EE UU  resumió la evidencia disponible del uso del cannabis medicinal para la salud, siendo el dolor crónico en adultos una de las indicaciones con mejor evidencia y sobre todo para el dolor neuropático, dado que es donde la investigación ha mostrado resultados más sólidos. (12)

En Canadá se aconsejan los cannabinoides para el dolor neuropático resistente a los fármacos habituales. (13)

Berman et al. (22) realizaron un  estudio para valorar la eficacia de los cannabinoides en dolor neuropático en pacientes con lesiones del plexo braquial. Fue un ensayo cruzado aleatorio, doble ciego, que consistió en tres períodos de 2 semanas tras una fase previa de preinclusión. Los pacientes continuaban con toda la medicación que ya tomaban, incluyendo analgésicos. Durante cada período de 2 semanas, recibieron en orden aleatorio: placebo, THC o (THC:CBD). La vía de administración fue spray sublingual. Se valoró el dolor mediante una escala visual analógica (EVA) y también se realizaron Cuestionario de salud general, alteración del sueño, e Índices de discapacidad por dolor. Concluyeron que tanto el extracto de THC como el de (THC:CBD) disminuyeron el dolor  y mejoraron el sueño. Los efectos fueron moderados aunque en su mayoría estadísticamente significativos, y dada la naturaleza refractaria de este tipo de  dolor, este estudio mostró que los productos a base de cannabis  podrían representar un significativo avance en el tratamiento.

Un ensayo aleatorizado y controlado con placebo de cuatro semanas de duración  examinó la eficacia de un aceite de CBD  de administración tópica en el tratamiento del dolor neuropático. Un total de 29 pacientes con neuropatía periférica sintomática formaron parte del estudio. Fueron asignados al azar, 15 pacientes al grupo de CBD para tratamiento y 14 al grupo de placebo.  Se evaluaron periódicamente mediante una Escala de dolor neuropático (NPS). Hubo una reducción estadísticamente significativa del dolor, las sensaciones de frío y picazón en el grupo de CBD en comparación con el grupo de placebo. No se informaron eventos adversos en este estudio. (18)

Uso de CBD en dolores articulares y óseos

Cada vez hay más pruebas que demuestran que el sistema endocannabinoide participa activamente en la fisiopatología del dolor articular asociado a la osteoartritis. La presencia de receptores CB1 y CB2 en condrocitos, osteocitos, sinoviocitos y fibroblastos ayudan a explicar algunos de los efectos observados del CBD a nivel articular. (14)

La actividad antiinflamatoria tópica transdérmica del CBD se experimentó en ratas con artritis de rodilla inducida. Se descubrió que la aplicación tópica  de este producto tenía  potencial terapéutico para aliviar los comportamientos relacionados con el dolor de la artritis y la inflamación, sin provocar efectos secundarios evidentes. También se observó que esta vía de administración proporcionó mejor absorción de CBD que la vía de administración oral en el mismo modelo artrítico. (17)

El uso de cannabinoides para reducir el dolor en artritis reumatoide  fue evaluado en un estudio  aleatorizado y doble ciego, comparando  Sativex, fármaco que contiene THC:CBD, con un placebo, en 58 pacientes (31 fueron asignados al azar para tomar Sativex y 27 al placebo). El tratamiento duró 5 semanas. Se evaluaron: dolor al movimiento, dolor en reposo, rigidez matutina y calidad del sueño medida mediante una escala de calificación numérica, el Cuestionario abreviado de dolor de McGill (SF-MPQ) y la medida DAS28 (índice que valora la actividad de la artritis reumatoide). Los resultados mostraron, que en comparación con el placebo, el Sativex produjo mejoras significativas en puntuaciones de dolor, calidad del sueño y DAS28  en pacientes con artritis reumatoide, y fue bien tolerado. Aunque indican que debería realizarse una investigación a mayor escala. (23)

Manejo del dolor muscular con CBD

El dolor muscular a menudo está muy relacionado con tensión, sobrecarga o lesión muscular por un ejercicio o trabajo físicamente exigente y tiende a comprometer a músculos específicos.

Al dolor muscular que aparece después de realizar ejercicios intensos no habituales, se le denomina dolor muscular de aparición tardía (DMT) ya que se presenta  después de pasadas ocho horas de la realización del ejercicio, con un pico de intensidad entre las 24 horas y 48 horas siguientes. Parece deberse a la ruptura de proteínas estructurales de la fibra muscular. (24) Otros sugieren que se debe a una lesión neural por compresión aguda de las terminales nerviosas en el huso muscular. (25)  Para este tipo de dolor los métodos más utilizados son el masaje y los AINE (antiinflamatorios no esteroideos), a pesar de que los estudios ponen de manifiesto que si bien los AINE pueden aliviar el DMT, se requieren más estudios para establecer su efectividad real. (24)

Isenmann et al. (26) realizaron  un estudio cruzado doble ciego para determinar los efectos de dos productos CBD diferentes (gotas sublinguales y vía oral) y placebo sobre el rendimiento, el daño muscular y los procesos inflamatorios en atletas entrenados. Realizaron tres veces, separados por periodos de descanso prolongado, un protocolo de entrenamiento de alta intensidad durante seis días. Antes y después de los protocolos de entrenamiento se midieron la capacidad de rendimiento mediante distintas pruebas físicas y se analizaron biomarcadores para daño muscular, actividad inflamatoria y actividad celular inmune. Los resultados mostraron que sólo el aceite de CBD se asoció con una reducción en la concentración de mioglobina (biomarcador de daño muscular) en  un grupo de atletas. Ambos productos de CBD no afectaron a los parámetros de rendimiento. No se observaron efectos en los parámetros inflamatorios. Concluyeron que no se encontraron datos claros de ninguno de los dos productos del CDB, y que se necesitaba más investigación para identificar los efectos a largo plazo de la aplicación CBD en atletas.

El efecto antiinflamatorio, analgésico, ansiolítico y neuroprotector del CBD hace que el mundo deportivo se haya fijado en este cannabinoide, y más desde  que la Agencia Mundial Antidopaje (AMA) lo eliminara en 2018 de la lista de sustancias prohibidas, dentro o fuera de la competición. La mayoría de autores, aunque ven sus posibles beneficios, están de acuerdo en que faltan estudios que validen su eficacia real en el mundo deportivo. (27)

Los dolores musculares localizados podrían beneficiarse de cremas o geles de aplicación tópica para aprovechar el efecto analgésico y antiinflamatorio del CBD.

Una patología que causa entre otros síntomas, dolores crónicos y molestias musculares generalizadas es la fibromialgia. La fibromialgia carece de tratamiento específico y efectivo por lo que muchos pacientes prueban los cannabinoides  con la intención de lograr una mejoría en sus molestias crónicas.  Una revisión sobre el uso de cannabinoides para el tratamiento del dolor en la fibromialgia realizada en McGill University Health Centre (Montreal) dio como resultado que el 13% de todos los pacientes utilizaba cannabinoides, de los cuales el 80% consumía cannabis herbario, el 24% cannabinoides recetados, y el 3% consumía tanto cannabis herbario como cannabinoides recetados. (4)

En una revisión Cochrane se incluyeron dos ensayos clínicos aleatorizados que estudiaban los cannabinoides en la fibromialgia. Un ensayo demostró que la nabilona (derivado de THC) es efectiva reduciendo la ansiedad, el dolor y mejorando el Cuestionario de impacto de la fibromialgia. El otro ensayo  mostró que la nabilona era superior a la amitriptilina para resolver  los problemas de sueño, pero no se encontró mejoría en la calidad de vida, estado de ánimo o dolor. Concluyeron que, aunque ambos estudios mostraron resultados prometedores, no hay evidencia suficiente de que la nabilona sea útil en el tratamiento de la fibromialgia. (28)

Posteriormente a estos trabajos, se realizó en Israel una revisión retrospectiva de 26  pacientes con fibromialgia que habían sido tratados con cannabinoides médicos durante al menos 2 meses. El paciente podía  elegir el modo de consumo (fumar, vaporizar, gotas de aceite oral, o una combinación de estos). Todos habían completado el Cuestionario de impacto de la fibromialgia, anterior y posterior a la toma de los cannabinoides, y debían escribir con sus propias palabras su experiencia con el tratamiento. Se recogían también los efectos adversos. El tratamiento con cannabis medicinal tuvo un efecto favorable significativo en los pacientes con fibromialgia. Algunos de ellos habían escrito: “volví a ser la misma persona de antes”, “recuperé mi salud” y “este es un tratamiento milagroso”. El (50%) dejaron de tomar cualquier otro medicamento para la fibromialgia. El (30%) experimentaron efectos adversos muy leves. (29)

CBD para cefaleas y dolores de cabeza

Aunque los mecanismos exactos dependientes del sistema endocannabinoide (SEC) que subyacen en la migraña no se comprenden completamente, los resultados disponibles sugieren que la activación del SEC podría representar una herramienta terapéutica prometedora para reducir los componentes fisiológicos e inflamatorios del dolor que probablemente estén involucrados en los ataques de  migraña y otras cefaleas. Se ha planteado la hipótesis de que la deficiencia de endocannabinoides es la base de la fisiopatología de la migraña, aunque los estudios bioquímicos que darían un aporte científico a esta idea, son limitados. (30)

En una encuesta anónima online que  estudiaba  los patrones de uso de cannabis médico, de un total de 1429 participantes, un 35,5% lo consumían para el dolor de cabeza/migraña. (31)

Ciento veintiún adultos con dolor de cabeza de tipo migraña  recibieron tratamiento o profilaxis con  cannabis médico. Se valoró como resultado principal  el número de episodios de migraña al mes, y secundarios el tipo y la dosis de uso de cannabis medicinal, terapias previas y efectos relatados por el paciente. Las formas de cannabis medicinal utilizadas incluyeron: vaporizado (42 pacientes), comestibles (66 pacientes), tópicos (15 pacientes) y fumados (65 pacientes). Los pacientes informaron de una disminución estadísticamente significativa en el número de episodios de migrañas por mes. Casi todos los pacientes consumieron cannabis a diario para la prevención de la migraña. Las formas inhaladas se usaban comúnmente para el tratamiento  de los episodios agudos y se informó que abortaban la migraña. En general, se relataron  más efectos positivos que negativos con el uso de cannabis medicinal. Las formas comestibles causaron más efectos  secundarios en comparación con el resto. (32)

Cuttler et al. (33) estudiaron como primer objetivo,  si el cannabis inhalado disminuía el dolor de cabeza y las calificaciones de severidad de la migraña. El segundo objetivo fue explorar los factores que predicen tales disminuciones, incluyendo el género, el tipo de cannabis, el contenido de CBD y de THC, y la dosis. El tercer objetivo fue investigar el desarrollo de tolerancia a los efectos del cannabis sobre el dolor de cabeza y la migraña, y examinar el cambio en las calificaciones de la gravedad del dolor en función del uso repetido del cannabis para controlar estos síntomas. Este objetivo se incluyó porque la tolerancia al cannabis entre los consumidores crónicos está documentada. La muestra final consistió en 1306 sujetos que utilizaron la aplicación gratuita de cannabis medicinal (Strainprint) para rastrear los cambios en el dolor de cabeza, y 653 consumidores de cannabis medicinal que usaron la aplicación para rastrear los cambios en la gravedad de la migraña. Los resultados mostraron una reducción significativa de la severidad del dolor de cabeza y de la gravedad de la migraña,  de antes a después de consumir cannabis. Examinando los cambios por género,  se encontraron que ocurrieron en hombres significativamente más sesiones de reducción de dolores de cabeza que en mujeres. El presente estudio indica que el cannabis inhalado reduce las calificaciones de dolor de cabeza y severidad de la migraña en aproximadamente un 50%. El consumo repetido de cannabis está asociado con la tolerancia a sus efectos, esto implica un factor de riesgo para su consumo como tratamiento del dolor de cabeza y la migraña. No hubo diferencias significativas en la preferencia entre las cepas con diferente contenido de THC y CBD en pacientes que usaban cannabis para el dolor de cabeza y la migraña.

Consejos de Dosificación y Métodos de Administración

Cómo calcular la dosis de CBD para el dolor

El aceite de CBD permite una dosificación más ajustada que el vaporizado o fumado. Las dosis varían de una persona a otra, pero por regla general para mitigar un dolor crónico se podría empezar con 5 a 10mg de CBD tres veces al día, un total de 30mg. Esta dosis se puede mantener durante una semana y luego según la respuesta obtenida, ir aumentándola poco a poco. Normalmente los resultados son sutiles, y la mayoría de las personas no tiene un efecto inmediato como el que se obtiene con los fármacos analgésicos. Se puede llegar hasta los 60mg al día y valorar sus resultados. (6)

Una botella de 10ml al 30% de CBD  contendrá 3000mg de CBD, es decir, 300mg por 1ml. Si el cuentagotas es de 1ml, un cuentagotas entero supondría 300mg. En general 1 ml suele contener 20 gotas, aunque depende del tipo de pipeta, asumiendo lo anterior, cada gota tendría aproximadamente 15mg de CBD. Si es al 20%, 1ml tendrá 100mg de CBD y cada gota 10mg. Del 10% cada gota tendrá 5mg de CBD y del 5% 2,5mg de CBD.

Para la migraña Gordon (6) aconseja empezar por una dosis muy baja diaria como tratamiento profiláctico de mantenimiento (5mg,  2 veces al día) de aceite de CBD. Cuando se necesita disminuir o interrumpir un dolor agudo usar CBD vaporizado o fumado.

Beneficios y Consideraciones del CBD en el Manejo del Dolor

La mayoría de estudios  realizados  para el tratamiento del dolor crónico utilizan un fármaco con  THC:CBD, aunque algunos han usado solo CBD. Dentro del dolor crónico, el dolor neuropático es la indicación clínica con mejor evidencia de beneficios. En Canadá se aconsejan los cannabinoides para el dolor neuropático resistente a los fármacos habituales. (9)(13) También ha mostrado resultados esperanzadores en  la mejoría de pacientes con fibromialgia   (28)(29), artritis (17)(23), en pacientes con dolor de tipo inflamatorio de columna (8) y en cefaleas y migrañas (33).

El CBD mejoró el dolor crónico y la calidad del sueño en pacientes que tomaban opiáceos y redujo el uso de estos fármacos. (7)

A la hora de buscar un consenso y un protocolo para tratamiento en el dolor crónico  con cannabiniodes médicos  se decidió comenzar  con  una variedad con predominio de CBD puesto que se ha demostrado que es seguro y bien tolerado hasta altas dosis, y solo si no se consigue mejoría, añadir dosis pequeñas de THC. (11)

Si se está diagnosticado de patologías concretas, se debería consultar al médico antes de tomar CBD, y también cuando se toman otros tratamientos para evitar interacciones medicamentosas.

CBD y dolor dental: efectividad y uso

Ostenfeld et al. (34) realizaron un estudio aleatorizado, doble ciego y controlado con placebo comparando  la eficacia analgésica de dosis únicas de GW842166 (agonista CB2 no cannabinoide) o ibuprofeno con placebo, en pacientes sometidos a cirugía dental. Los resultados fueron que el  ibuprofeno fue significativamente más eficaz que el placebo en todos los criterios de valoración. Las tendencias de mejora en las puntuaciones de dolor con GW842166  no lograron tener significación clínica ni estadística. Todos los tratamientos fueron bien tolerados.

Alivio del dolor menstrual con CBD

Las causas más comunes de dolor ginecológico son la dismenorrea (dolor menstrual)  primaria o secundaria, y más del 70% de las mujeres informan dismenorrea en alguna etapa de su vida. En la dismenorrea primaria se utilizan medicamentos antiinflamatorios no esteroideos (AINE) y/o la píldora anticonceptiva oral como tratamientos de primera línea. Muchas veces los AINE no consiguen el efecto deseado, esto hace que las mujeres estén abiertas a utilizar otros tratamientos, como el cannabis, para controlar sus síntomas. Una encuesta transversal a 240 pacientes con dolor pélvico crónico  reclutadas en un consultorio ambulatorio de ginecología informó que una cuarta parte de las pacientes consumían cannabis regularmente como complemento a los medicamentos recetados, y el 96% informó mejoría en sus síntomas, el 72% una reducción de la irritabilidad, depresión y ansiedad, y 68% una mejora del sueño. (35)

Una revisión realizada por Seifalian et al. (36) sobre lo publicado respecto al tratamiento de la dismenorrea con cannabinoides  informó que en dos tercios de los ensayos clínicos  encontraron resultados analgésicos positivos confirmados, y que los efectos secundarios  más frecuentes  fueron náuseas, somnolencia y sequedad de boca. En conclusión, el cannabis medicinal tiene aplicaciones prometedoras en el tratamiento de la dismenorrea. Con más investigaciones, los medicamentos a base de cannabis pueden convertirse en la norma en el tratamiento de la dismenorrea grave o resistente al tratamiento.

Un estudio aleatorizado, simple ciego, controlado con placebo, evaluó la eficacia y usabilidad de  tampones con infusión de cannabidiol (CBD) para el alivio de la dismenorrea primaria en 63 participantes (32 utilizaron tapones con infusión de CBD y 31 placebo). Se realizó una rigurosa evaluación de biocompatibilidad para confirmar la seguridad del tampón. Se pasaron todas las pruebas, lo que confirmaba el perfil de seguridad de los tampones con infusión de CBD. El estudio se realizó durante tres menstruaciones consecutivas. El dolor se midió utilizando una escala de 10 puntos, se valoró la sequedad vaginal autoinformada, la irritación relacionada con el uso del tampón, la comodidad al usar el tampón, la satisfacción y el bienestar general. El análisis de los datos cualitativos recopilados reveló las siguientes observaciones: el tampón con infusión de CBD logró una reducción del dolor estadísticamente significativa durante el primer y tercer mes del estudio, un 40% de las participantes identificaron mejoras notables en la sequedad vaginal, entre el 37% y el 70%, experimentó mejoras en el estado de ánimo o el bienestar general. En términos de comodidad, más del 80% de las participantes calificaron el producto como satisfactorio o agradable. Menos del 5% informó alguna irritación asociada con el tampón. La conclusión de este estudio fue que los hallazgos indican el potencial de los tampones con infusión de CBD como una opción prometedora para controlar el dolor menstrual. Una mayor investigación y exploración de este producto innovador puede contribuir al tratamiento de la dismenorrea primaria. (37)

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